Por: Edgardo Rubén Ramírez Jiménez
Imprimir
Valoración de los usuarios: / 4
PobreEl mejor 
AddThis Social Bookmark Button

Politica Viva
"Asunto de Todos"

La amnistía de armas, un acuerdo que será efectivo el próximo 19 de febrero, designa al Departamento de Recreación y Deportes para fungir como intermediario entre la Policía de Puerto Rico y las instituciones sin fines de lucro y de base de fe, previamente autorizadas, para que sirvan como centros de acopio de armas. De inmediato me pregunto; ¿Las personas que laboran en estas instituciones, han sido orientadas y adiestradas para recibir y manejar estas armas, y trabajar de forma correcta alguna situación de emergencia que se pueda presentar en el proceso? ¿Que puede motivar a un criminal a entregar su arma, su buen corazón? Existen interrogantes.

El gobernador, Luis G. Fortuño Burset manifiesta, que es un esfuerzo de devolverles la paz y la seguridad a esas comunidades. Según él, con esta iniciativa le están dando una oportunidad para que opten por escoger una vida de bien. ¿Gobernador Fortuño, las armas ilegales solo existen en las comunidades especiales? ¿Qué utilizan en otros sectores de nuestra sociedad, donde también corre la sangre, todas las armas se encuentran registradas?

Por otro lado, el Lcdo. Juan Dalmau considera la amnistía como un esfuerzo válido, pero reconoce que las armas de alto calibre, utilizadas en el narcotráfico y en los crímenes, no serán entregadas en los templos. Le preocupa las quejas de algunos líderes religiosos en torno a que las iglesias no cuentan con la infraestructura necesaria para recibir armas. Opina que, el Gobierno debe reunir al liderato religioso del País y articular en conjunto y consenso de que forma puede la Iglesia colaborar en este esfuerzo, que no necesariamente es recogiendo las armas.
Mientras tanto, el Senador Alejandro J. García Padilla entiende que es una medidad que contribuye a eliminar las armas de las calles, aunque tiene contempladas otras medidas en su plan anticrimen, de ser electo gobernador. Considera que el primer paso es evitar que las armas entren a Puerto Rico y en ese sentido cree correcto activar la Guardia Nacional para proteger costas y muelles.

Ciertamente tienen que hacer cambios en el método de inspeccionar los furgones en aduana, es parte del proceso, las armas no caminan, no corren y no vuelan. Hay que unificar a todos los sectores, trabajar de forma ordenada, todos hacia el mismo bien común, libre de partidismos.Sin duda, cada miembro en nuestra sociedad tiene responsabilidades en esta crisis, pero el Estado tiene responsabilidad en este asunto también, ésta situación tiene a los puertorriqueños a punto de comprar chalecos y cascos para caminar por las calles del país. Es hora de ejecutar lo que por años hemos hablado.

Es aterrorizante la cifra del crimen en Puerto Rico, con 1,135 asesinatos al 31 de diciembre de 2011. Aproximadamente 70 por ciento de los asesinatos ocurridos en el 2011 se quedaron sin esclarecer. La baja en los esclarecimientos les lleva un mensaje a los delincuentes de que pueden campear por su respeto sin ser arrestados. Tristemente el año viejo no se lleva la violencia. Este problema continúa, se le fue de las manos al gobierno, y como país tenemos que involucrarnos todos y el primer llamado es a la paz y el diálogo. Hace algún tiempo el Dr. José Vargas Vidot expresó lo siguiente; "El crimen no comienza en el punto, allí se expresa. El crimen comienza en el abrazo ahorrado, en la cuna ignorada, en el libro no leído, en el pupitre vacío, en el silencio de los corazones. Es un fenómeno complejo porque nos retrata por dentro, es el efecto terminal de una herida que nunca ha sanado". Este claro y corto mensaje nos dice que todos somos responsables, que no es cuestión de una sola clase social y que todavía estamos a tiempo de cambiar el destino de ciudades y de pueblos si trabajamos unidos. Esa es mi Fe y Esperanza.

Amigos, que continúe el buen hacer.
Hasta la semana próxima con una aportación más de, Política Viva...

Joomla Templates and Joomla Extensions by JoomlaVision.Com